El poder de las narrativas políticas
A lo largo de la historia, los líderes han comprendido algo que a veces los ciudadanos olvidan: el poder no reside únicamente en las armas o en la ...
Duration: 2m 10s
Audio
A lo largo de la historia, los líderes han comprendido algo que a veces los ciudadanos olvidan: el poder no reside únicamente en las armas o en la economía, sino en las historias que logran que una sociedad crea en algo. Las narrativas políticas son el combustible invisible de las civilizaciones. Una nación se mantiene unida no solo por leyes, sino por relatos compartidos: la idea de justicia, la promesa del progreso o la ilusión de pertenecer a un destino común.
El lenguaje político, sin embargo, no solo describe la realidad: la fabrica. Una palabra puede legitimar una guerra o justificar una reforma; puede convertir un error en "sacrificio" o una mentira en "versión". Por eso los discursos no son inocentes: cada término, cada pausa, cada apelación emocional está cuidadosamente calibrada para producir efecto.
En la era digital, las narrativas se multiplican y fragmentan. Ya no hay un solo relato dominante, sino miles de microhistorias que compiten por atención. El algoritmo se ha convertido en el nuevo narrador: selecciona, omite, repite. Y en ese proceso, transforma la percepción colectiva del mundo.
El reto contemporáneo no es decidir en qué historia creer, sino aprender a reconocer cuándo una historia nos está creyendo a nosotros. Porque toda narrativa política —por más seductora o noble que parezca— encierra un propósito: mantener el poder de definir qué es real y qué no.
1. Según el texto, ¿dónde reside realmente el poder político?
2. ¿Qué significa que "el lenguaje político fabrica la realidad"?
3. ¿Qué papel juega el algoritmo en la era digital según el texto?
4. ¿Cuál es el "reto contemporáneo" mencionado al final del texto?
5. ¿Qué crítica implícita hace el texto sobre las narrativas políticas?
Ready for more practice?